Cuando uno piensa en Deftones, es imposible no sentir una sensación de vértigo a la hora de hablar sobre su música y es que los de Sacramento no son una banda fácil de encasillar ya que a pesar de que con sus primeros 4 discos, se los colocó dentro de la burbuja del nu metal, lo cierto es que ni tenían el mismo sonido que Korn, ni eran tan raperos como Limp Bizkit, tampoco coqueteaban con el industrial o el gótico como Static-X o Coal Chamber y muchísimo menos se parecían estéticamente a Slipknot.
Sin embargo al coincidir con todos ellos, se los metió en un saco, del que supieron salir tan rápido como entraron, para sumergirse en una espiral inquietante y a la ves exquisita de misterio y un gusto exquisito a la hora de plasmar sus diferentes trabajos.
Así llegamos al 2025 y con este nuevo año que encara su recta final llega Private Music, el décimo álbum de los californianos y como siempre el revuelo previo lo convirtió en uno de los discos más esperados de agosto rivalizando casi únicamente con Man's Best Friend de Sabrina Carpenter y los lanzamientos de KPop que editaron IVE y Aespa, aunque estas dos agrupaciones juegan en otra liga con otro público completamente distinto.
Ya cuando pudimos escuchar los dos primeros adelantos, pudimos comprender que Chino Moreno y los suyos volvían a lo grande ya que ambas piezas recopilaban un poquito de lo que es el universo Deftones, con varios de los matices más destacados de la banda.
"My Mind is a Mountain", es una delicia alternativa, donde la banda evidencia que no hace falta guturales imposibles para hacer que tu piel se erice ya que Chino tiene una forma de cantar que cuando grita, lo hace de una manera que puede provocar una sensación de adrenalina indescriptible y si a eso le añades una base alternativa cañera y unos susurros que oscilan entre la sensualidad y la belleza sonora, tienes en esta pieza una suerte de futuro clásico para Deftones.
Si nos sumergimos en el resto del álbum, el cual recomiendo encarecidamente que escuchéis sin prisas, con auriculares y luz tenue o velas si las tenéis a mano, para poder captar mejor todo ese aire que desprende y que cual paleta de pintor, puede tener diferentes texturas.
Por que no, aquí no vais a encontrar temas como "Back to School", "My Own Summer" o "Engine Nº9", todos clásicos de los chicos, pero con una inmediatez sonora que aquí no está presente y me atrevo a decir, que no es ni siquiera necesaria.
Fijémonos si no en "I Think About You All The Time", como esa belleza etérea se hace presente, con una sutileza a la hora de cantar y unas guitarras que desgarran sus cuerdas cual lágrimas rodando por la mejilla y sin embargo uno cae rendido y no echa en falta ritmos agresivos o que Abe destroce los parches con violencia, no aquí Deftones siguen demostrando porque son una de las bandas más importantes, relevantes e innovadoras de las tres últimas décadas, aunque seguramente nunca lo hayan pretendido.
"Cut Hands", es otra pieza que sorprende por combinar ciertos elementos del dream pop con el metal más alternativo que practicaban en sus inicios, pero todo ejecutado con una precisión y un buen gusto que te dejarán pensando tras dos o tres escuchar, como hacen Deftones para que a 30 años de su disco debut sigan sonando únicos e irrepetibles, exquisitos y agresivos, misteriosos y accesibles pero no descartables.
Con Private Music, Deftones vuelven a evidenciar que su música no necesita que la expliquemos, si no que tú intentes sentirla al pulsar "Play" y en esta ocasión te dejes llevar por una ola cuya dirección es incierta pero que acabará por dejarte en un lugar que es el correcto para ti.
